¿Jugando a ser Dios? Niños con tres padres.

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En los laboratorios químicos constantemente se preparan compuestos nuevos a partir de otros. En muchas reacciones lo que ocurre son intercambios de átomos. No hay magia, ni destrucción de la materia para formar otra.

Anteriormente, los compuestos químicos se dividían en orgánicos e inorgánicos. Los orgánicos eran los que se encontraban  en organismos vivos. Los inorgánicos los que no; los que se encontraban en la materia inanimada como en la tierra. Por mucho tiempo se pensó de esa forma y se decía que los seres humanos no podían preparar un compuesto “orgánico”, un compuesto que formara parte de los organismos vivos porque había una fuerza vital, conocida también como elán vital, que solamente Dios poseía.  No podíamos preparar en el laboratorio el sabor de la canela o el rojo de las cerezas. Sí podíamos preparar sal de mesa o carbonato de sodio porque se encuentran en la materia inanimada, en la tierra.

El hombre se atrevió.

Todo cambió cuando Friedrich Wöhler, un químico alemán preparó por primera vez urea en 1828. La urea había sido extraída de la orina pero no se había sintetizado en el laboratorio. Eso liberó el pensamiento humano y la industria química alemana se desarrolló muchísimo. El elán vital, el poder de crear, lo tenían también los seres humanos.

En esa época la ropa era principalmente blanca, solo los muy ricos podían  tener ropa con colores; los tintes para teñir se extraían de plantas o animales y eran carísimos. Entre los primeros compuestos que se sintetizaron fueron tintes. El mundo cambió no solamente porque todos podían usar ropa con colores sino también porque se eliminó la creencia que sólo Dios tenía la capacidad de preparar compuestos orgánicos. Los químicos ni siquiera trataban. Había ese temor a entrar en terreno prohibido para los humanos.

¿Qué es el elán vital? ¿existe?

Podríamos decir que esa fuerza vital es el espíritu humano, es la capacidad de investigar, de crear, de amar lo bello, que nos caracteriza. Es lo que nos distingue del espíritu animal.  Hablamos del alma o del espíritu humano cuando hablamos de las cualidades del hombre a diferencia de las del animal. También lo usamos para referirnos a las diferencias de caracteres de diferentes personas. “muestra un espíritu bondadoso; muestra un espíritu iracundo” decimos. En realidad no sabemos en su esencia qué es el espíritu pero conocemos sus cualidades.

Lo que asustaba y todavía asusta a muchos es el querer ser Dios, ir más allá de lo permitido. Los científicos de entonces no querían preparar compuestos “orgánicos” porque pensaron que era una especie de soberbia, el querer entrometerse con reacciones o experimentos que tenían que ver con la vida.

Más recientemente experimentos con el ADN, también nos asustan. ¿Estamos yendo más allá de los límites? ¿Hay límites? ¿Debe haber límites?

Nos atrevimos otra vez

Cuando se comenzaron los trabajos de recombinación genética, en los laboratorios se tomaron muchos cuidados temiendo que si se creaban nuevas bacterias estas pudieran ocasionar nuevas enfermedades u otras complicaciones. Muchas de las medidas se eliminaron ya que se vio que se podía trabajar más relajadamente.

Existen temores similares cuando obtenemos alimentos genéticamente modificados. ¿Quiénes somos nosotros para jugar con la naturaleza que Dios creó?

¡Hasta jugamos con el ADN de animales! La oveja Dolly fue un clon de otra oveja: se tomó el núcleo de una célula de oveja, con su ADN que tiene todas las instrucciones para crear esa oveja, y se insertó en el embrión de otra de la que se obtuvo una oveja idéntica a la primera. Hasta se clonaron mascotas.  Cabe preguntar: ¿deben clonarse seres humanos? ¿Es apropiado? En la literatura científica hay reportes de que se trató.

Bebés con tres padres

El gobierno de Inglaterra acaba de permitir bebés con tres padres; en los Estados Unidos no se ha permitido. Hay muchas enfermedades originadas en las mitocondrias, los organelos que todos tenemos que estan asociados con la energía celular y se transmiten de generación en generación a través de la madre.  Si una madre tiene problemas con sus mitocondrias, no puede concebir hijos sanos. Ahora se permite que el núcleo con el ADN de la madre sea insertado en el óvulo de una donante con mitocondrias sanas en el que se ha sacado el núcleo.  (Para más detalles apriete aquí). Ese óvulo es fecundado por el padre (fertilización in vitro) con la esperanza de que a los nueve meses se tenga un bebé sano. Ya hay una niña con tres padres llamada Alana muy saludable en Inglaterra.

La pregunta que cabe es: ¿es eso correcto? ¿no estamos jugando a ser Dios? ¿no es acaso soberbia humana? ¿qué piensa? ¿Es ético crear un niño con tres padres?

 

Acerca de César

Profesor retirado de Bioquímica de la Universidad de Puerto Rico. Me encanta la ciencia, lo racional, junto con la parte llamada espiritual del ser humano. Encuentro en la Fe Bahá'í la paz y el entendimiento para la solución de muchos problemas personales y sociales. Me preocupa la situación social en general y especialmente la de Cuba.
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