Amor y Justicia

gunpoint Acabo de leer una entrada escrita por una madre en la que su hijo y un acompañante fueron atacados brutalmente por un joven que tuvo una condena muy ligera y más tarde asesinó a otros. Todos hemos escuchado de situaciones similares. Siempre me ha parecido que hay algo turbio. Hay confusión entre el amor y la justicia.

En la confusión entra también nuestro sistema educativo que hace muy poco por la educación espiritual sobre todo de niños y jóvenes. Además, las drogas, la pérdida de valores familiares, el aumento de la criminalidad, hacen que veamos con pena a muchos criminales al ver el medio en el que crecieron. Todo eso entra en nuestro juicio pero tenemos que tener presente que la justicia es una expresión del amor.

En la famosa cita de 1ª de Corintios se menciona siempre, -sobre todo a las mujeres: “El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” y no se menciona mucho “el amor no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad” que también está en en la cita.

Se preguntó a Abdul-Bahá: ¿Debe castigarse al criminal, o debe perdonársele y pasar por alto su crimen?

Su respuesta fue: Hay dos clases de sanción, la venganza y el castigo. El hombre no tiene derecho de vengarse; pero la comunidad sí tiene el derecho de castigar al criminal, en cuyo caso el castigo tiene por objeto advertir y evitar que ninguna otra persona se atreva a cometer un crimen similar. Dicho castigo tiene por objeto la protección de los derechos del hombre; no es una venganza, pues ésta aplaca la ira del corazón contraponiendo un mal contra otro en lo que constituye un acto carente de legitimidad. Y es que el hombre no tiene el derecho de cobrarse venganza.

Por otro lado, si los criminales fueran enteramente perdonados, el orden del mundo sufriría un vuelco. De ahí que el castigo sea una de las necesidades esenciales para la seguridad de la sociedad. Más quien sufra opresión por parte de un transgresor no tiene el derecho de cobrarse venganza. Las comunidades deben castigar al opresor, al homicida, al malhechor, a fin de advertir y evitar que otros cometan los mismos crímenes.

No obstante, lo más esencial es que las gentes sean educadas de manera que no lleguen a cometer delito alguno. Pues es posible educarlas tan eficazmente que no sólo logren abstenerse de perpetrar delito alguno, sino que conciban el crimen en sí mismo como el mayor de los tormentos, castigos y condenas. Sobre esta premisa no se cometería delito que precisara castigo…

Por eso, cuando Cristo dijo: “A cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, tiéndele también la otra” fue con la intención de enseñar a los hombres a no tomar represalias. Lo que no quiso significar es que deba infundírsele ánimos a un lobo que se propone aniquilar a un rebaño de ovejas. De haberse enterado Cristo de que un lobo se internaba en un rebaño con tales intenciones, a buen seguro que se lo habría impedido

Queda por mencionar una cosa. Día y noche las sociedades se dedican a elaborar leyes penales así como a preparar y organizar los instrumentos y medios de castigo. Construyen prisiones, fabrican cadenas y grillos, escogen lugares de exilio y destierro, y diferentes clases de penalidades y torturas, creyendo que por estos medios disciplinarán a los criminales, siendo así que en realidad lo que hacen es destruirles la moral y provocar la perversión de su carácter.

Pero si la sociedad se esforzara por educar a las gentes, el conocimiento y las ciencias se incrementarían constantemente, el entendimiento se ensancharía, la sensibilidad se desarrollaría, las costumbres mejorarían y la moral se normalizaría; en una palabra, habría progreso en todas estas clases de perfecciones, y habría menos crímenes. Por tanto, la sociedad debe pensar más en prevenir los delitos que en castigarlos severamente… (Abdu’l-Baha, Contestacion a unas preguntas)

Acerca de César

Profesor retirado de Bioquímica de la Universidad de Puerto Rico. Me encanta la ciencia, lo racional, junto con la parte llamada espiritual del ser humano. Encuentro en la Fe Bahá'í la paz y el entendimiento para la solución de muchos problemas personales y sociales. Me preocupa la situación social en general y especialmente la de Cuba.
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3 respuestas a Amor y Justicia

  1. Anónimo dijo:

    Así es la Nuestra Paciencia César…
    Saber que no ocurre nada sin Su anuencia y atender la abundante información del penoso resultado del libre albedrío con que Hizo al hombre .

  2. davidsoto013 dijo:

    Amigo Cesar:Muchas gracias por las entradas con las que nos refuerzas en nuestra fe .

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