Hay un propósito en la vida.

TEJEDORA MAPUCHENo le haga caso a esos ateos sabiondos que dicen que la vida no tiene propósito, que somos accidentes en la vida producto de procesos termodinámicos. (Debo decir que me gustan los ateos porque nos hacen pensar). La ciencia es importante pero no es todo. Es la religión, la filosofía, y nuestro propio “corazón” los que nos muestran mejor ese propósito. La religión y la ciencia se complementan. Lo racional y lo espiritual se necesitan para no caer en supersticiones o en el materialismo absoluto.

Y sin embargo la razón puede llevarnos a intuir ese propósito:  Al estudiar una célula, podemos ver que cada componente: el núcleo, la mitocondria, la membrana celular, es más, cada molécula tiene su propósito en esa célula. ¿Si cada partícula tiene una función en la célula, y nosotros estamos formados de células, ¿por qué no vamos a tener un propósito, nosotros, que estamos formados de células?

El propósito de Dios al crear el hombre ha sido y siempre será, el de capacitarlo para que pueda reconocer a su Creador y alcanzar su Presencia. Todos los Libros sagrados y las importantes Escrituras divinamente reveladas dan testimonio inequívoco de éste el más excelente objetivo, de esta meta suprema.  Bahá’u’lláh

Esta vida es el primer escalón en el infinito camino de conocer y amar a Dios.. Es aquí que nos damos cuenta de la parte espiritual en nosotros, ese importante segundo nacimiento del que nos habló Jesús, (Juan 3:3-7); el primero es el nacimiento al mundo material; el segundo el nacimiento al mundo espiritual:

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.  No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

Hay muchas referencias en los libros sagrados y experiencias de vida que nos dicen que hay una vida después de la muerte. La vida continúa. Lo que hagamos aquí tendrá repercusiones futuras. Si vivimos una vida plena, ayudando al progreso de la sociedad, gozaremos de dicha y paz espiritual en los mundos espirituales. Lo que nos diferencia de los animales es la capacidad de razonamiento y la capacidad de escoger. El llamado libre albedrío.

Una persona que se da cuenta de su naturaleza espiritual y que se dispone a progresar en ese camino, es un verdadero buscador y debe cumplir lo más posible con ciertas cualidades.

El camino más apropiado para crecer espiritualmente es a través de los Mensajeros de Dios que aparecen de época en época para guiar a la humanidad. Vea lo que han dicho a través de las épocas aquí.

La vida es un telar: una analogía

Para hacer un tejido en un telar hay que poner primero unos hilos guía, paralelos unos con otros, (urdimbre) en una dirección y después pasar otros hilos perpendiculares a estos (trama) yendo y viniendo hasta que el tejido se complete. Esos primeros hilos son los genes, el medio en el cual nacemos etc. y de eso no somos responsables. Eso es lo que encontramos al nacer. Pero sí somos responsables de esos segundos hilos que pasamos para completar el tejido. El cuidado, el amor que pongamos en el trabajo es importante.

Hay algunos que nacen con todas las facilidades, tienen inteligencia, recursos abundantes y sin embargo no hacen un buen tejido. Otros nacen en un medio adverso, sin facilidades y sin embargo hacen un tejido bellísimo. De eso se trata la vida.

Mientras hacemos el tejido debemos tener presente a nuestro creador y establecer una relación espiritual con Él. ¿Por qué es necesaria esa relación? Porque eso nos hace más felices nos da esperanza, nos da fe, alegría en medio de las dificultades y nos ayuda a hacer un mejor tejido ¿Qué cómo se establece esa relación? A través de la oración y la lectura de los libros sagrados.

Cada uno de nosotros debemos buscar cuáles son las cualidades que nos hacen diferentes y que debemos desarrollar. ¿Somos buenos en agricultura?, ¿en mecánica?,  ¿en medicina? ¿Qué cualidades debo vigilar? ¿Soy impaciente?,  ¿debo ser más amable y paciente? ¿tengo que vigilar mis bajas pasiones?

La verdadera pérdida es la de aquel cuyos días se han consumido en completa ignorancia de su propio ser.

El hombre debe conocerse a sí mismo, conocer las cosas que conducen a la sublimidad o a la bajeza, a la deshonra o al honor, a la riqueza o a la pobreza.

Bahá’u’lláh

Acerca de César

Profesor retirado de Bioquímica de la Universidad de Puerto Rico. Me encanta la ciencia, lo racional, junto con la parte llamada espiritual del ser humano. Encuentro en la Fe Bahá'í la paz y el entendimiento para la solución de muchos problemas personales y sociales. Me preocupa la situación social en general y especialmente la de Cuba.
Esta entrada fue publicada en Bahá'í, Ciencia y Religión, Conocimiento, Fe Bahá'í, Religión y Sociedad y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Hay un propósito en la vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s