El concepto de Dios y el Hubble

La idea de un dios nos ha acompañado desde siempre y parece ser una cualidad innata al ser humano. Quizás asociada con la necesidad de explicarnos el por qué vivimos y a dónde vamos.  En las religiones más importantes, las religiones reveladas, (las que han establecido culturas) como el judaísmo, el cristianismo o el Islam, es donde aparece el concepto de un Dios único, a diferencia de las religiones “menores” en las que pueden existir varios dioses. (Admito que simplifico).

A través del tiempo el concepto que tenemos de Dios ha cambiado. Dios no cambia, lo que cambia es la comprensión que tengamos de él. Hemos pasado de un dios antropomórfico, con cualidades humanas, a un dios más abstracto. El dios de Spinoza, es un dios que se asocia con las leyes naturales. Aunque no es un concepto religioso es sin embargo una concepción que atrae a científicos como Einstein.

¿Es Jesús de la misma sustancia que Dios?

Hace dos mil años, justo al comienzo del cristianismo, hubo discusiones entre los primeros cristianos sobre la naturaleza de Jesús. Para los de influencia judía, Jesús no podía ser Dios (seguidores de Arrio); para los influenciados por Roma, Jesús podía ser Dios (seguidores de Atanasio). Para una discusión más amplia en inglés pinche aquí.

El emperador romano  Constantino quiso unificar a los cristianos en el concilio de Nicea en 325 DC,  y para arreglar la discusión entre los diferentes grupos al cabo de dos meses de discusión se le ocurrió insertar la palabra “homusios” cosubstanciales: Dios y Jesucristo eran de la misma sustancia y así movió la balanza hacia el lado de los que consideraban a Jesús como Dios. Desde entonces cargamos con ese problema que tanta sangre ha traído.

La tierra al centro del Universo

Hace dos mil años la gente de esa época, incluyendo la iglesia, aceptó como cierta la teoría de Tolomeo en la que la tierra estaba en el centro de lo que llamaban “universo” y era el sol el que giraba alrededor de ella.

Era lógico considerar que todo lo que pasara en el centro del universo era importante. Por supuesto considerar que Jesucristo era Dios era fácilmente aceptado.

En dos mil años la tierra ha pasado de ser el centro del universo a ser una insignificante piedrita dentro de una galaxia llamada “la vía láctea” que a su vez es una insignificante galaxia en medio de millones y millones y millones de galaxias… y me quedo corto.

Una reflexión

El propósito de esta entrada es una invitación a reflexionar sobre la grandeza del universo según nos muestra las fotos tomadas recientemente con el telescopio Hubble, esa maravilla de la capacidad del ser humano.

Si nos asomamos al cielo vemos la luna y cerca de ella podemos escoger una región pequeña para observarla detenidamente, digamos el cuadradito marcado XDF (Extreme Deep Field). Una región pequeñísima.

Para poder apreciar lo que hay en ese espacio del firmamento hay que tomar muchas fotos ya que la luz de objetos muy distantes es muy tenue de la misma manera  si quiero tomar la foto de un fósforo encendido que esté a un kilómetro de distancia. Eso es lo que hizo se hizo utilizando el Hubble.

Después de tomar miles de fotos de esa  región el resultado es la siguiente foto:

La mayoría de esos objetos son galaxias, cada una con millones de soles con  planetas girando alrededor de cada sol. Eso es lo que hay en esa pequeñísima región encerrada en el cuadrito XDF.

Por favor deténgase y contemple la grandeza del universo.  Si eso es lo que vemos en ese pequeño cuadrito, ¿cómo será en todo el universo?  ¿cuántos soles como el nuestro habrá? ¿cuántas civilizaciones? ¿cuántos seres pensantes? ¿cuántos sufrimientos? ¿cuántas alegrías?

Si ese Dios que postulamos es el creador de ese inmenso universo, ¿puede Jesucristo estar hecho de la misma sustancia?

La divinidad de Jesús.

La superioridad del ser humano sobre el resto del mundo creado se observa nuevamente en lo siguiente: cada criatura humana tiene un alma, en la cual mora el espíritu divino; las almas de las criaturas inferiores son inferiores en su esencia.

No existe duda entonces, de que entre todos los seres creados, el ser humano es el que más se aproxima a la naturaleza de Dios y, por consiguiente, recibe un mayor don de la Munificencia Divina.

El reino mineral tiene el poder de la existencia. La planta tiene el poder de la existencia y el crecimiento. El animal, además de la existencia y el crecimiento, tiene la capacidad del movimiento y el uso de las facultades de los sentidos. En el reino humano encontramos todos los atributos de los mundos inferiores, con el agregado de muchos otros. Además el ser humano es la suma de toda la creación anterior, pues la contiene en su totalidad.

Al género humano le ha sido concedido el don especial del intelecto, por medio del cual está capacitado para recibir una mayor parte de la Luz Divina. El Ser humano Perfecto es como un espejo bruñido en el cual se refleja el Sol de la Verdad, manifestando los atributos de Dios.

El Señor Jesucristo dijo: “El que Me ha visto a Mí, ha visto al Padre.” Dios hecho manifiesto en el ser humano.

El sol no abandona su lugar en los cielos para descender al espejo, por cuanto las acciones de ascender y descender, de venir e ir, no pertenecen al Infinito; son métodos propios de los seres finitos. En la Manifestación de Dios, el espejo perfectamente pulido, aparecen las cualidades de la Deidad en una forma que el ser humano es capaz de comprender.

Esto es tan simple que todos pueden comprenderlo, y aquello que somos capaces de entender, forzosamente tenemos que aceptarlo.

Nuestro Padre no nos hará responsables de rechazar los dogmas que no estamos capacitados para creer o comprender, pues Él es por siempre infinitamente justo con sus hijos.

Este ejemplo, no obstante, es tan lógico, que todas las mentes deseosas de prestarle un poco de consideración pueden comprender fácilmente.

¡Ojalá que cada uno de vosotros se convierta en una lámpara brillante, cuya llama es el Amor de Dios! ¡Que vuestros corazones se enciendan con el esplendor de la unidad! ¡Que vuestros ojos se iluminen con la refulgencia del Sol de la Verdad!

Abdu’l-Bahá

Acerca de César

Profesor retirado de Bioquímica de la Universidad de Puerto Rico. Me encanta la ciencia, lo racional, junto con la parte llamada espiritual del ser humano. Encuentro en la Fe Bahá'í la paz y el entendimiento para la solución de muchos problemas personales y sociales. Me preocupa la situación social en general y especialmente la de Cuba.
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2 respuestas a El concepto de Dios y el Hubble

  1. Juan Cruz dijo:

    The Atlantic, (2005) by Paul Bloom as quoted by Daniel Kahneman (2002 Nobel Prize winner in economics):
    “[O]ur inborn readiness to separate physical and intentional casuality explains the near universality of religious beliefs. The two modes of causation…make it natural for us to accept the two central beliefs of many religions: an inmaterial divinity…and inmortal souls temporarily control our bodies while we live and leave them behind as we die.”

    • César dijo:

      La verdad es que no entiendo qué quiere decir con physical and intentional casuality. No son términos opuestos ni relacionados.
      La segunda parte: ”inmaterial divinity and inmortal souls” creo entender y me parece que las dos están relacionadas íntimamente. Si aceptamos una es fácil aceptar la otra.
      Bloom ofrece un curso en Coursera.
      Por favor llámame para conversar.

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